Uno debería saber que no pasa nada si te moja la lluvia, que el sereno no enferma, y que lo único que pasa cuando duermes con el pelo mojado es que mojas al almohada. Uno debería saber que los fantasmas existen, en tu cabeza, y en la cabeza de los que no te entienden, o de los que dicen que estás loco. Uno debería saber que el que vive por dinero, trabaja por dinero, piensa solo en dinero, terminar por vivir una vida vacía, sin sentido y a veces ni se da cuenta que es por eso. Uno debería saber lo que es tener una pasión. Una pasión más grande que cualquier amor que hayas sentido. Uno debería saber mirar dentro de sí y estar dispuesto a enfrentar el que no le guste lo que encuentra. Uno debería saber lo que es un comienzo. Arrancar con una idea. Un sueño. Uno debería saber lo que es reconocer que las cosas no salieron bien. Uno debería saber que humildad significa saber perder. Uno debería saber que perder no es tan malo como la gente piensa. Uno de...
Es triste que las palabras de Lorenzo Mendoza en vez de llevarnos a una discusión sobre un fenómeno tan grave como es el de la emigración y el vacío que va dejando en el país, terminen abriendo un espacio para descalificar a una persona. Queda claro que hemos quedado incapacitados para analizar ideas, para escuchar y debatir contenido, para pensar de forma crítica entendiendo que eso no es lo mismo que descalificar. Algo tan doloroso y difícil como la emigración por supuesto tiene que abrir heridas. Es lógico que mucha gente se sienta abandonada, así como mucha gente se siente casi en orfandad cuando deja su país. Son más de un millón de personas las que se han ido. El vacío que ha quedado en Venezuela se siente en las universidades, en los hospitales, en las escuelas, pero sobre todo en las familias. ¿Cuánta gente tiene todos sus hijos fuera? ¿Quién no conoce a alguien que no llegó a enterrar a un familiar? Graduaciones. Aniversarios. Cumpleaños. Enfermedades. Rupturas. Hasta los...
En estos momentos alguno de ustedes está haciendo un inventario mental de sus posesiones, talentos y posibilidades. Alguno está llamando a una embajada, un primo o un conocido que tiene varios años con una arepera, un restaurante, una bomba de gasolina, una distribuidora o algo que se le parezca. Alguno está en plena entrevista, en plena negociación, en plena búsqueda. Alguno está con trámites, documentos. Alguno organiza una venta, busca a un señor que vende carros y habla con un corredor inmobiliario. Alguno se sienta y vuelve a revisar la tabla de Excel y saca cuentas, tantos meses, tantos gastos, lujos menos, tantas limitaciones, otras libertades. Alguno saca también la cuenta emocional, pero esa pesa menos frente a lo que vivimos. O tal vez eso se dice, para no sufrir tanto. Alguno escucha una historia, o vive algo, mira una cara, siente una explosión de adrenalina, y se convence, si es que ya no lo estaba. En este momento alguno de ustedes planea o ejecuta la emig...
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