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Mostrando las entradas etiquetadas como México

Una mamá venezolana

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Cada vez son más los casos de venezolanos que vienen a vivir a México. En estos días llegaron unos buenos amigos. Sus hijos son amigos de los míos y cuando se lo dije a mi hija mayor me preguntó ¿Ellos se vienen por trabajo o se viene por Maduro? Todavía no dan por sentado que la gente se va de Venezuela por la situación política. Mientras vivimos allá jugábamos a La vida es bella. No porque yo crea que las burbujas son la mejor estrategia de crianza, sino porque la realidad de Venezuela es tan dura y tan compleja que me parece que la para la niñez son una necesidad y una urgencia. Y no me arrepiento, porque jamás han sentido que Venezuela es un lugar hostil, del que huimos, sino que sueñan con volver y piensan en él con amor. Así mi trabajo de mamá también implica desarrollarles el sentido de pertenencia. Ese es uno de los retos de una mamá venezolana. No quiero hablar de las mamás migrantes, emigrantes, de las que se quedaron. Sí, nuestras realidades, conte...

Dede lejos

En el último año y medio he llorado más veces en mi carro que en todo el resto de mi vida. Algunas veces ha sido por una mala pasada del Spotify. Porque suena una canción que me recuerda una calle, un momento de Caracas y no puedo evitar sentir que algo en mí se quiebra. Algo que no sé si voy a recuperar. Otras veces ha sido porque uno está tan solo. Tan solo. No es una soledad de falta de compañía. Es una soledad distinta. Esto de ser extranjero. De caminar distinto, hablar distinto, de depender de una explicación para todo. Sí, es un descubrimiento, una aventura y una oportunidad, pero es también una orfandad. No hay un día de la vida que no piense en mi casa. En la de mi mamá. Hay días que sólo añoro el olor de Caracas por la mañana, o antes de la lluvia. Hay días que sólo quisiera que fueran las cuatro de la mañana en La Castellana, porque a esa hora que los pájaros empiezan a hacer ruido. Extraño mis amigos. Mi familia. Extraño tanto que ya me he vuelto una profesional del ar...

Sobre Coco

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  Amamos Coco. La historia de un niño que sueña con ser músico a pesar de que en su casa se lo prohíben por la historia familiar. Entonces Coco, para realizar sus sueños termina en la tierra de los muertos, donde se encuentra con su familia, sus raíces, pero sobre todo reafirma su convicción de lo que ha venido a hacer en la vida. La belleza de Coco es que está enmarcada en la tradición mexicana del Día de Muertos. Quizás uno de los eventos culturales más espontáneos que haya vivido. México se transforma para el dos de noviembre. Todo se llena de cempasúchil y calaveras de colores, y a pesar de que por la cercanía con el Halloween todo tiene un aire macabro, en realidad es un día el se celebran los amores más grandes que se hayan tenido en la vida. La familia, los amigos, y la huella que ellos han dejado en nuestras vidas. Creo que a la larga Coco tiene una importancia mucho más grande de lo que podamos imaginar, porque la película plantea un tema que ha sido uno de los...

Pan de muerto y frijoles maneados

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Hay muchas cosas que les quiero contar sobre el Día de los Muertos. Pero es tanto. Tanto lo que hay que averiguar, aprender, investigar, que todavía sigo imaginando, pensando, esquematizando cómo le voy a entrar a este tema. Aunque como dicen por ahí, el amor entra por la cocina, entonces voy a comenzar por el Pan de Muerto.  El Pan de Muerto es un pan dulce tradicional que se elabora durante el mes de octubre en México. Es una comida de temporada y que forma parte de la importantísima tradición del día de los muertos. Hay múltiples teorías sobre su significado y origen, así como también hay diferentes recetas que varían de acuerdo al panadero y a la región. Generalmente lleva un toque de naranja, mantequilla y mucha azúcar. Encima lleva unos huesitos, que asocian con “los huesitos del muerto”. Pero también hay otras teorías como que representan las cuatro deidades aztecas.  Esto lo cuenta también Magali Velasco en su libro El Cuento: La casa de lo fantástico. “Los na...

#MéxicoMágico

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Desde que llegué a México he estado tan a las carreras que me ha costado incluso ponerme al día con mi familia. Así que para estar al día con ellos y dejar una especie de bitácora de todo lo que me sucede opté por la opción del “Resumen Semanal”. Una vez por semana les mando un resumen de las cosas que han pasado en mi vida. En estos días mis hermanas estaban todas, pero guárdalo, pero es que el material que tienes ahí es como para un corto. Sí, claro, porque yo me imagino perfectamente una escena tipo Ben Stiller cuando el perro, cachorro, recién entregado, cagó la parte de atrás del carro. No hay nada como ir calle abajo y sentir que todo se impregna de un olor nauseabundo y que no puedes reprimir las ganas de vomitar, incluso con el vidrio abajo. ¿Lo único que te lo impide? La ligera consciencia de que ya que vas a tener que limpiar la mierda del perro mejor no añadir vómito al asunto. Si quieren tips sobre cómo sacar el olor de alguna alfombra o del carro no duden en escribirme. T...

Vida de estudiante

Son las 9:12 de la mañana. En unos minutos tendré que salir corriendo a una cita médica en la que por esas cosas de la ironía que reina en la vida estaré más bien esperando que me hagan esperar. No demasiado. Pero un poco. No es masoquismo, ni un experimento sociológico, es que es el tiempo perfecto para estudiar un poco. Las salas de espera son lugares maravillosos para concentrarse en la lectura de cosas pesadas. No sé qué tienen. No sé si al ver a los demás aburridos uno logra apreciar el material que tiene por delante por más denso que sea o si es un tema de ambiente. Generalmente las sillas son cómodas, la luz es buena y las revistas están demasiado manoseadas y son de pésima calidad. Además uno necesita abstraerse de la pésima selección musical con que las ambientan. Pero es entendible, por más atroz que sea la versión de Boosa N´Cualquiercosa poner algo como Death Metal en una sala de espera puede no ser lo más apropiado para los pacientes. Cuando llegué a México pensé que ...