Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como Valores

Una mamá venezolana

Imagen
Cada vez son más los casos de venezolanos que vienen a vivir a México. En estos días llegaron unos buenos amigos. Sus hijos son amigos de los míos y cuando se lo dije a mi hija mayor me preguntó ¿Ellos se vienen por trabajo o se viene por Maduro? Todavía no dan por sentado que la gente se va de Venezuela por la situación política. Mientras vivimos allá jugábamos a La vida es bella. No porque yo crea que las burbujas son la mejor estrategia de crianza, sino porque la realidad de Venezuela es tan dura y tan compleja que me parece que la para la niñez son una necesidad y una urgencia. Y no me arrepiento, porque jamás han sentido que Venezuela es un lugar hostil, del que huimos, sino que sueñan con volver y piensan en él con amor. Así mi trabajo de mamá también implica desarrollarles el sentido de pertenencia. Ese es uno de los retos de una mamá venezolana. No quiero hablar de las mamás migrantes, emigrantes, de las que se quedaron. Sí, nuestras realidades, conte...

De que hablo cuando hablo de no tolerar enchufados

Sí. Gran parte de la mierda, de la tragedia de esta revolución asquerosa es que ha sacado lo peor de la gente. Gente que queríamos. Gente que era de nuestra gente. Con la que crecimos, compartimos, con quienes pensábamos que íbamos a estar unidos toda la vida. Personas que creíamos que compartían nuestros principios y valores, y sobre todo el respeto por un país que tanto nos dio, de repente se unen a la parranda de bandoleros que no sólo nos robaron y dejaron a Venezuela quebrada, sino que en el proceso se han cobrado tantas vidas. Una de las caras de esta tragedia es la separación. Nos ha tocado dividirnos de muchísimas maneras. Nietos que ya no pueden crecer viendo a sus abuelos, hijos que no han podido ir a enterrar a sus padres, navidades en solitario, y así. La historia de la despedida, de la pérdida, incluso de formas atroces y violentas nos ha tocado prácticamente a todos y tristemente se puede decir sin riesgo de generalizar, porque hasta Cilia la dejaron sin sobrinos (y ...

¿Y tú qué propones?

Esta es la típica pregunta con la que mucha gente te responde a las críticas de la MUD. Son días de máxima confusión y de desaliento, y nada más frustrante que sentir que la luz al final del túnel está tan cerca y no poder alcanzar la salida. Es curioso lo que generas cuando emites una opinión política y en estos días la mayoría de la gente quisiera más que nada sentir que somos todos una sola voz y un solo camino. Yo no sé si es efecto de los años de polarización, sin es la misma angustia, si es que perdimos la costumbre del desacuerdo, si es miedo, incertidumbre, o si es miedo no tanto al régimen chavista, ni siquiera a perder el futuro, sino a algo mucho más terrible que la propia muerte: la resignación. La verdad es que yo como persona, como ciudadano no poseo en estos momentos una idea política clara. No soy estratega de estas cosas. Así que mi propuesta no tiene que ver con hacer esto o aquello. Soy un ciudadano que lee y aunque cuando formo mi opiniones soy contundente y ha...

Los destructores de oficio

En la última semana he tenido conversaciones y he leído comentarios francamente deprimentes de varias personas hacia dirigentes políticos en Venezuela. Es la típica conversación en la que tu interlocutor destruye a todos los dirigentes por brutos, por corruptos, por ineptos. A los que más o menos califica por tener algo de cerebro los estima inviables quizás precisamente por eso, luego hace una comparación histórica para intentar rebatir tus argumentos (como si tú fueras acabaras de salir de tu lobotomía, entonces para que aprendas y te nutras, ¿no?) y finalmente te dice que bueno que hasta los historiadores en Venezuela son una basura, porque ya en ese país no se hace nada, nada sirve, nadie entiende. En fin, que los venezolanos de hoy en todo somos todos una vergüenza, una porquería, no servimos. En primer lugar yo me harté de las generalizaciones en contra de los venezolanos. Después de partir de allí, s i hay algo que me enfurece casi a la par de Maduro es justamente esta pos...

Reflexiones para la república que viene: El deber ser

Imagen
El 2 de febrero de 1999 tomó posesión de la presidencia Hugo Chávez. Recuerdo ese acto en el entonces Congreso de Venezuela como si hubiera estado allí. Chavez con la mano derecha levantada y la otra sobre la Constitución de 1961, Luis Alfonso Dávila con un gesto de juramento similar ofreciéndole a Chavez la carta maga y Rafael Caldera, todavía con la banda presidencial, en medio de los dos. Lo que está grabado en mi memoria de este momento son las palabras: juro sobre esta moribunda constitución.  Cuando Chavez alteró el juramento hizo el primer quiebre a la institucionalidad. No tenía derecho de modificar un juramento tan importante como el que un presidente electo debe hacer sobre el principal instrumento legal de un país. Una constitución no sólo es la radiografía de una sociedad, es lo que sostiene la maquinaria entera del estado. Un hombre, puede ser presidente o no, tiene derecho a cuestionar la constitución de su país, incluso proponerse a hacerle cambios. Estudi...