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Mostrando las entradas etiquetadas como Gente

Una mamá venezolana

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Cada vez son más los casos de venezolanos que vienen a vivir a México. En estos días llegaron unos buenos amigos. Sus hijos son amigos de los míos y cuando se lo dije a mi hija mayor me preguntó ¿Ellos se vienen por trabajo o se viene por Maduro? Todavía no dan por sentado que la gente se va de Venezuela por la situación política. Mientras vivimos allá jugábamos a La vida es bella. No porque yo crea que las burbujas son la mejor estrategia de crianza, sino porque la realidad de Venezuela es tan dura y tan compleja que me parece que la para la niñez son una necesidad y una urgencia. Y no me arrepiento, porque jamás han sentido que Venezuela es un lugar hostil, del que huimos, sino que sueñan con volver y piensan en él con amor. Así mi trabajo de mamá también implica desarrollarles el sentido de pertenencia. Ese es uno de los retos de una mamá venezolana. No quiero hablar de las mamás migrantes, emigrantes, de las que se quedaron. Sí, nuestras realidades, conte...

¿Ver Luis Miguel? ¿Qué cosas dices pisha?

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A ver pishitas (así le dice su papá),  Luis Miguel: La serie es la revelación del año y de la que no podemos parar de hablar, es también una que mucha gente está viendo desde el closet, sin admitirlo porque qué vergüenza, o que nunca va a ver precisamente para no tener que admitirlo. Sí, Luis Miguel es ese placer culposo, estilo Juan Gabriel, que todo el se considere culto y “cool musical” va a negar hasta la muerte. Vamos a estar claros, pereciera no ser muy coherente ser fanático de Metallica, tener guardado como tesoro aquella entrada a un concierto de Radiohead para también admitir que te sabes rolas como “Cuando calienta el sol” o “Será que no me amas”. En el fondo,   admites que te las sabes porque una nostalgia noventosa , te recuerdan a tus amigas que se colearon a los conciertos, que tenían hasta el poster, que te parece que tenían gustos más básicos que los tuyos y a quienes les echas la culpa de tener idea quién es el tipo. Eso y es que “mir...

Son solo pantalones

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Ah la moda. Ese cuchillo para nuestras gargantas femeninas. Yo no es que sea fashion victim, pero de vez en cuando sí me gusta tener una que otra cosa de esas que te dicen “esto está súper de moda”. Aunque debo reconocer que dicha frasecita hace que por dentro la cabeza me de vueltas a lo Linda Blair. No soy mucho de comprarme ropa y siempre termino padeciéndolo de alguna manera. Porque me encanta tener cosas pero no gastar y soy de esas personas que se espantosa en un cambiador. Detesto tener un espejo tan cerca de mí y tener que confrontar mis defectos magnificados. Me mudé a México con pocas cosas y he estado tratando de mantener el propósito de no acumular demasiado. Aunque veo mi closet y me parece que es una grosería de acumulación de mierda y sólo tengo un año aquí. El caso es que a raíz de la fractura de tobillo tuve que comprarme algo de ropa porque resulta que las férulas, botas, y pies hinchados tienen requerimientos especiales. Así que tuve que optar por pantal...

The Gentleman´s wager de Roberto Mata y Luis Yslas en Prodavinci

En el 2009, a punto de traer al mundo a mi hija mayor y terminando un taller de literatura infantil y juvenil que cambió mi visión de la literatura, y hasta podría decir que mi vida, sentí que me haría bien explorar otras maneras de ver el mundo. Se me ocurrió entonces hacer un curso de fotografía. Yo no quería aprender a hacer fotos, ni a usar la cámara, ni pensaba ser fotógrafo. Mucho menos me habiá planteado un reto artístico, al menos no conscientemente. De hecho uso esa palabra con muchísimo respeto y confieso aunque ello implique cierto prejuicio, que tiendo a desconfiar enormemente de quien usa la palabra “arte” a la ligera. El caso es que hice el curso porque quería usar la cámara para observar el mundo. Lo que le debo al Taller de Roberto Mata, y a Roberto como profesor y amigo y a los demás profesores por cuyas clases pasé quizás no pueda expresarlo nunca, salvo con mi trabajo. De hecho,  poco más de un año de haber entrado en al taller terminé mi primera novela, la ...