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Una Foto por Día por 28 Días: Día 3 (Un Andamio de Tres Cuerpos)

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De esta foto no hay mucho que decir. Fue una de esas que cuando la vi en el Twitter dije, ¿qué coño es un andamio de tres cuerpos? Me imaginaba que era un andamio de los de construcción, pero siempre queda la duda de que es algo mucho más sencillo que uno no imagina o no sabe. Así que Googleé y cuando por fin confirmé la sospecha me dije ¿qué carrizo voy a hacer? Así que no se me ocurrió otra cosa que sacar papel y tijera y ponerme a jugar con la cosas de la pioja. Después de todo mi tema eran libros, algunos juguetes, los pequeños que alcanzan el mundo de la lectura. Ese fue el día 4.

Una Foto por Día por 28 Días: Día 3 (Una Pesadilla)

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El día número tres fue una pesadilla. ¿Qué peor pesadilla que estar en un horno? Tal vez viva, tal vez muerta, pero en un horno al fin. En el horno está la muñeca junto al papel. La niña y lo que escribe metidos dentro del horno. Quizás ese miedo a quemarse es algo que todos tenemos. Porque hay muchas formas de quemarse, no es nada más un tema de vida o muerte. Uno puedo quemar sus ideas, su éxito, sus oportunidades. Incluso hay cosas que uno tiene que quemar, como las naves o los amores imposibles, aquellos que te dejaron esperando una respuesta bañada en silencio, escuchando sólo el rumor de pensamientos que te alentaban a creer en mentiras, en cosas que nunca fueron reales. Las quemas son apocalípticas, están relacionadas con el infierno, con todo lo malo. Aunque yo sigo pensando que el infierno es frío y no necesariamente caliente. Al final del día el infierno es algo muy personal. Las pesadillas son algo muy personal. En todo caso, para mí la pesadilla es la quema...

Una Foto por Día por 28 Días: Día 2 (Un Enyesado)

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Esta fue la foto del día 2. Un enyesado. Descubrí que gracias a Dios no soy médico, porque la verdad que envolver al oso fue un lío. Una vez superado el trauma de ER disfruté muchísimo la puesta en escena. Esta fue una de las que más me gustó. Tal vez no debería hablar demasiado sobre la foto. Sobre todo para los que son de las escuela de "la imagen debe hablar por sí sola." Yo soy de la escuela del relativismo. Todo es relativo. Hay imágenes que no pueden solas. Hay cosas que tienen su significado y no tiene nada de malo explicarlo. Por ejemplo, sin saber nada sobre Picasso y sobre Guernica, al ver el cuadro de grandes dimensiones sobre el pueblo es difícil digerir el tema de la obra. Definitivamente cuando uno conoce un autor, su obra, su intención al hacerla, la forma en que la vemos cambia. Incluso pdemos pasar del amor al odio y vice-versa. Pretender que arte hable sola es como pretender concoer un libro sin leerlo. Al menos así lo veo y lo estudié yo. En todo caso el de...

Una Foto por Día por 28 Días: Día 1 (Un Tiranosauro Rex)

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Nota: a ver si alguien me puede decir a qué autor y a qué obra pertenece el texto que está abajo. Ya lo sé. He estado muy perdida y alejada últimamente. No es que haya dejado de escribir, ni de leer, al contrario. No es que me haya olvidado del blog. Simplemente he estado trabajando. Trabajando mucho. Entre otras cosas he estado en un proyecto que es el Sitema de Niños Escritores de Venezuela. Un proyecto bellísimo de promoción de lectura y escritura. No puedo pedir más la verdad. Aunque no es cierto, siempre se puede pedir más, tal vez pueda pedir unos días un poco más largo para que me tiempo de hacer todo lo que quiero hacer. Durante el mes de Febrero participé en el concurso Una Foto por Día por 28 Días de la Escuela de Roberto Mata. Trataba de eso tal cual. Hacer una foto todos los días, durante 28 días. Cada día a las 8:00 pm salía publicado en twitter un tema y los participantes teníamos hasta las 12 de la noche del día siguiente para hacer la foto y mandarla por correo electron...

Lo Que Nos Trajo el Niño Jesús

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Esto sucedió hace ya varias semanas. Entro al baño para cambiarme de ropa, me miro al espejo y digo ¿te conozco? La respuesta no se hace esperar: sí, claro que me conoces. Nos conocimos hace dos años exactamente. En ese momento me pasó por la mente el futuro como si fuera una de esas películas independientes y locas. La gordura, el trasnocho, el no poder tomar, el cansancio, las estrías, el dolor, los primeros días, los dos meses sin vida propia, y la espera. La espera. La espera. Dios, para un ser impaciente como yo cómo pesa la espera. Un par de exámenes y una visita al médico más tarde estaba confirmado. El Niño Jesús vino antes este año y le trae a la pioja nada más y nada menos que un herminto/a. Me sentí feliz. Pero es curioso. Enterarte de que vas a tener un segundo chamo no es lo mismo que cuando viene el primero. Al menos en mi caso. No es igual cuando sabes todo lo que te espera. Al final, como cualquier cosa que vale la pena en la vida todo tiene su precio. La maternidad e...

Locuras Dice La Voz

Ya te lo he dicho mil veces, no puedo escribir con hambre. ¿Por qué? No sé. En realidad no puedo hacer nada cuando tengo hambre. Yo necesito mi combustible para seguir. Además tengo que comer con calma. Comer es un ritual. No me gusta que me interrumpan cuando estoy comiendo. Me gusta comer sola. ¿Eso habla muy mal de mí? No sé. La mayoría de la gente se traumatiza por comer sola. Yo no. Aunque no es lo mismo comer sola en tu casa que comer sola en la calle. Pero a mí no me importa comer sola en la calle. Me ayuda a pensar. Me ayuda a no pensar. Yo me consiento a mí misma. ¿Por qué no? Porque siempre esperar a que sean los demás quienes lo hagan. A veces digo, ¿sabes qué chica? Te mereces un masaje. Y llamo y me lo doy. Otras digo, te mereces un chocolate. También digo, no te mereces nada y eso te pasa. Entonces estoy aquí, tengo varios días sin escribir en la computadora. Nos hemos distanciado. Todas las relaciones son así. Me cansé un poco. Me dio dolor de cuello, de espa...

Avanzando en la Cola Literaria

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Sigo avanzando en la Cola Literaria. Después de Mal de Escuela de Pennac tomé entre mis manos un libro de esos que van a ser difíciles de olvidar. Suite Francesa de Irene Nemirovski. Es una novela que trata sobre la ocupación alemana de Francia en 1940. Empieza con el éxodo de los parisinos, que asustados por la inminente llegada del ejército Nazi a su ciudad huyen dejando atrás sus vidas, buscando un lugar seguro. Lo brillante es que Nemirovski se centra en varios personajes, todos de distintas clases sociales, pero con una misma visión, la angustia por salvar la vida, la incertidumbre frente al futuro, la melancolía por un pasado de paz y las huellas aún frescas de la Primera Guerra Mundial en la que se habían supuesto vencedores, pero sin saber realmente qué significaba ganar una guerra. La autora hace un retrato casi perfecto de la naturaleza humana, su forma de reaccionar frente a un escenario tan adverso, se puede ver desde la franca solidaridad, el patriotismo desenf...